El Estadio Olímpico se llenó de emoción con un choque entre vecinos que nos dejó a todos sin aliento. En un partido que lo tuvo todo, la UCV FC demostró por qué es el campeón del fútbol venezolano y el equipo número uno en la tabla, ganándole 2-1 a un Caracas FC que luchó con todo el corazón, pero que sigue en una mala racha sin poder ganar en este Torneo Apertura 2026.
¿Cómo estuvo el partido?
Fue una tarde llena de emociones. La UCV anotó primero gracias a un zurdazo fuertísimo de Samuel Sosa que el portero del Caracas no pudo detener. Pero el «Rojo» no se rindió y, con las ganas inmensas de sumar puntos, encontró el empate rapidito con un tiro desde muy lejos de Michael Covea (que rebotó un poco en un defensa antes de entrar a la red).
Sin embargo, la alegría le duró muy poco a los locales. Justo antes de ir al descanso, apareció la magia del colombiano Juan Manuel Cuesta, quien dio un pase de «taquito» increíble para dejarle la pelota servida al goleador Jovanny Bolívar, que solo tuvo que empujarla para poner el 2-1 a favor de la UCV.
Foto: Caracas FC
¡Un cierre para morderse las uñas!
En la segunda mitad del partido, el Caracas intentó por todos los lados buscar el empate, pero chocó contra una defensa muy bien parada. Cuando ya todo parecía terminado, en el minuto 96, ¡pitaron un penal a favor del Caracas! Luis Mago fue el encargado de patear la pelota que podía darles el empate soñado, pero enfrente estaba el portero Giancarlo Schiavone. El arquero de la UCV se puso la capa de héroe, tapó el tiro de forma espectacular y le dio la cuarta victoria seguida a su equipo.
Las palabras del Héroe
Después de tapar ese penal tan importante, el portero Giancarlo Schiavone, que volvió a jugar este año después de mucho tiempo de inactividad, nos dejó estas bonitas y sinceras palabras:
«Para cualquiera, un penalti en el minuto 96 es una jugada de mucha presión… Tuve la calma, tuve la precisión de aguantarlo y bueno, gracias a Dios tomé la mejor decisión que fue lanzarme a mi izquierda (…) Encontramos los tres puntos y nos vamos a casa felices».